sábado, 18 de abril de 2020

La cantata del diablo


Padre nuestro, de todos nosotros
De los pobres, de los sin techo
De los marginados y de los desprotegidos
De los desheredados y de los dueños de la miseria
De los que te siguen y de los que en ti, ya no creemos

Baja de los cielos
Pues aquí está el Infierno
Baja de tu trono
Pues aquí hay guerras, hambre, injusticias
No hace falta que seas uno y trino
Con uno solo que tenga ganas de ayudar
Nos bastaría

¿Cuál es tu reino? ¿El Vaticano?
¿La Banca? ¿La Alta Política?
Nuestro reino es Nigeria, Etiopía, Colombia, Hiroshima
El pan nuestro de cada día son las violaciones
La violencia de género
La pederastia, las dictaduras
El cambio climático
En la tentación caigo a diario
No hay mañana en la que no esté tentado de crear un Dios humilde, justo
Un Dios que esté en la tierra
En los valles, los ríos
Un Dios que viva en la lluvia
Que viaje a traves del viento
Y acaricie nuestra alama

Un Dios de los tristes, de los homosexuales
Un Dios más humano
Un Dios que no castigue, que enseñe
Un Dios que no amenace, que proteja
Que si me caigo, me levante
Que si me pierdo, me tienda su mano
Un Dios que si erro, no me culpe
Y que si dudo, me entienda
Pues para eso me dotó de inteligencia
Para dudar de todo

Padre Nuestro, de todos nosotros
¿Por qué nos has olvidado?
Padre nuestro, ciego sordo y desocupado
¿Por qué nos has abandonado?

Mago de Oz


miércoles, 15 de abril de 2020

Días de cuarentena - Parte 1

Quiero comentar que en Perú nos encontramos en el día 31 de la cuarentena. El virus (suena a ficción) terminó por ser irremediable hasta el momento. Lo que se veía tan lejano a finales del 2019 hoy por hoy es el susto del día a día. En varias ciudades las cifras de pérdidas humanas por día causan preocupación, eso sin mencionar la otra preocupación de las tantas familias que viven de sus esfuerzos sujetos a un empleo informal y los tantos ambulantes que en mi querido país existen.

Hay muchas personas que actualmente están entre la espada y la pared, pues por errores del sistema los beneficios que el estado peruano está brindando no ha llegado a quienes debería. Para no sonar muy pesimista (la realidad por el momento nos obliga a sonar de esta forma) las redes sociales ayudan en gran medida a sobrellevar esta pandemia. Muchas personas se han unido junto a sus vecinos para recolectar alimentos de primera necesidad y ser entregados a los hogares perjudicados. 
Existen pequeños grupos de voluntarios que se exponen al virus por ayudar a los perros de la calle, animales sin hogar que se encuentran a su suerte en estos momentos y que así como nosotros, ellos llevan una batalla desde hace años en contra de la ignorancia de las personas que aún creen que ellos no sienten. Hay parques donde viven varios gatos abandonados y con voluntarios que los alimentan día a día. 
La crisis la atravesamos todos.

Son actos de solidaridad que en estos días nos hace reflexionar. Se dice que después de la tormenta sale el sol y creo que después de esta pandemia seremos mejores personas.

Pd. Hay tantas cosas por decir sobre como atravesamos la pandemia, pero evitaré la fatiga pues día a día nos enteramos por las noticias.