domingo, 23 de agosto de 2020

Aramis Milos - Aramilos el gato parte III

Collar isabelino que le hice
Collar isabelino que hice otra vez
El doctor salió, dijo que la operación se había movido, el hueso estaba movido y eso le producía un fuerte dolor, me pidió que lo espere y que ese día lo operaría, yo le pedí que hiciera nuevamente la primera operación a lo que indico que ya no era posible, que solo quedaba una última opción de operación.
Con miedo acepté y le pedí una vez más que hiciera lo posible para que Aramis salga bien. 

Era casi la 1:20 del 15 de Agosto, la asistente del doctor salió y le colocó la anestesia en mis brazos, Aramis se alteró muy feo, lo metí en su canastita y el asustado empezó a quedarse sin mover cada vez, le rascaba la cabeza y acomodaba su cuerpecito para que no le duela nada. 

Ahí estaba yo, con mi hijo, mi Aramis, un gatito que no imaginé se volvería el centro de mi vida, abrazaba su canastita lo cubría con su manta color lila evitando que sienta frío. 

Salió la señorita, tomó la canasta y se lo llevó. Olvidé despedirme, olvidé decirle algo, no imaginé que algo saldría mal. 

Pasaban las horas, yo estaba esperando junto a otras señoras que esperaban a sus gatas esterilizadas. No sé cómo empezó el tema de sus animalitos muertos y una de ellas dijo precios sobre un lugar al que llevó a cremar una de sus gatitas. 
Yo con mente positiva pregunté dirección solo como información sin imaginar lo que podría pasar después. 
La conversación fue amena hasta que sus gatitas estaban listas y se fueron, todos en la sala se fueron por lo que quedé en compañía de unas cuatro perritas que la veterinaria recogió y cuidaba como suyas.

Pasaban muchas horas y no sabía nada, como a las 4:00pm sale el doctor con una seriedad única (recordar que usaba mascarilla) noté de inmediato que algo estaba mal. 
Dijo "ha pasado algo", no era necesario que describiera que había pasado, ya sentí antes de palabra alguna que algo malo pasó. 

Mi reacción fue llorar y preguntar si Aramis había muerto a lo que me dijo "sí, ha tenido un paro cardíaco" algo dentro mío se derrumbó, solo lloraba y decía nooo, pobrecito.

El doctor me explicó una serie de cosas, no logro recordar pues estaba en shock, recuerdo que pasé a la sala de operación, me enseñó la operación realizada, aún Aramis tenía su boca con sangre, el doctor dijo "le estaba poniendo los puntos, la operación ya estaba terminada y él me ganó" le dije que no sabía qué decirle. 

Por dentro quería gritar, quería insultar al doctor, quería tirar todo y agarrar el cuerpo de mi gatito, la señorita me alcanzó papel higiénico para secar mis lágrimas. 

Miré a mi bebé tan dormido, el doctor envolvió su cuerpo con su manta, lo metió a la canasta me pidió disculpas o algo similar. No recuerdo si dije algo, solo salí a la calle llorando, tomé una moto con dirección a mi casa. Llegué a casa y mi hermano mayor me abrió la puerta, le conté lo sucedido y se sorprendió, dijo "al menos ya no sentirá dolor".

Acomodé el cuerpo de mi hijo en mi cama, lo abracé y lloré más y más (lo recuerdo y es inevitable derramar lágrimas al escribir). Yo había sido muy optimista con respecto a su salud, tal vez fue demasiado pronto y no debí llevarlo, tal vez debí esperar días para que pase una nueva operación.
Sabía que él era alterado en todo, debí tener mayor cuidado, me culpo de lo sucedido hasta ahora. 

Tenía que enterrarlo pero mi jardín es pequeño y ya todos los espacios han sido usados para otros animales. Recordé lo que hablé con las señoras en la veterinaria y empecé a averiguar precios. 

Al final arriesgué en buscar un espacio en mi jardín, tomé una lampa y empecé a cabar. Hice un pequeño espacio en el que cabía Aramis, llevé su cuerpo lo abracé y lo coloqué en el pequeño espacio, lo acomodé bonito, pedí perdón y lo cubrí con tierra.

Hoy es domingo 23 de Agosto, Aramis se fue el Sábado 15 de Agosto y aún creo que sigue conmigo. 
Extraño despertar y verlo dormidito, extraño sostener el plato para que pueda comer o jugar con él.
Extraño sentarme en el escritorio y que él pise mi laptop o intente morder mis cables aún sabiendo que no podrá romper alguno pues su boquita no tenía fuerza suficiente para hacerlo, extraño que se siente sobre mis piernas, se pare en dos patitas y me vea a la cara pidiendo cariño.
Extraño llamarlo por su nombre en mi casa y que venga ronroneando o que me ignore y yo tener que ir a buscarlo, encontrarlo y que me vea con sus ojitos juguetones.
Extraño pesarnos juntos, extraño contarle mis pensamientos, mis problemas y mis alegrías. 
Lo extraño cada vez que veo a mi cama y encuentro su peluche (un gato anaranjado que compré) lo abrazo como si fuera él. Veo su juguete, sus platos, sus medicinas, su espacio y me duele, aún duele.

¿Humanicé a mi gato? no lo sé, yo solo sentía que nos entendíamos muy bien, me daba el amor más puro que existe.

Aquella noche al dormir soñé en un lugar donde todo era verde, había un sol radiante, no había nadie ni se podía ver ninguna casa al rededor. 
Me encontraba con un vestido blanco mirando al horizonte de aquel lugar y pensé "Aquí debe estar Aramis". Desperté e hice limpieza a mi cuarto guardando sus cosas, por la tarde escuché una melodía en violín de una película muy conocida. Quedé sorprendida al ver la similitud del paisaje de mi sueño con el paisaje del video, empecé a llorar. 

Dejaré el video aquí.

Estos días me distraje dando en adopción a los gatitos que aparecieron en la casa de una amiga. Necesito ocupar mi mente en algo, al menos hasta encontrar trabajo ya que recién empecé a buscarlo seriamente.

Como es mi blog, dejaré algunas fotitos de la belleza de mi hijo, mi renegón.


Fotos del primer día

Fotos de juguetón y otras camino al vet

Qué bello era mi bebé

Mientras jugaba fall guys él me hacía barra, otras fotos random

Me haces falta mi hermoso, hijo mío, gracias por tu tiempo.

jueves, 20 de agosto de 2020

Aramis Milos - Aramilos el gato parte II

Después de subir a Aramis a la cama ya que por cuenta no lo haría (se ponía nervioso) nos quedamos dormidos. 
En nuestro segundo día le di un paté diferente al ricocat, le di uno de atún con papaya marca origens. Aramis se comió toda la latita y pedía más, volvimos a la veterinaria y le compré más y más, aunque me salía caro (pues el precio no era nada barato) lo compré, compré también vitaminas pues tenía que verlo mejorar.
En los siguientes días fui a supermercados a conseguir diferentes marcas de paté para ver si le gustaba otro pero ninguno lo comía con tantas ganas como el de la marca origens por lo que armé un arsenal de comidas solo para él.

Sus placas presentaban la mandíbula inferior rota de un lado y esto lo tenía al parecer varias semanas por lo que terminó produciendo mal formaciones en sus dientecitos y parte de su boquita.


Había que operar, se le hizo una limpieza a esa infección antes de operarlo. Se operó en otra veterinaria, era la primera vez que tendría ese tipo de mal en alguno de mis animalitos, tenía miedo de cuidarlo mal.
La primera operación tenía buenos resultados, la anestesia le afectó pero se le fue rápido (mojó mi cama), aun con los clavos puestos Aramis comía muy bien y seguía subiendo de peso. Era muy juguetón incluso con los cables que tengo en  mi cuarto pero  no me preocupaba pues su boquita no tenía fuerza como para romperlos.
En este punto de la historia de Aramis empiezo a mencionarlo con "era" "fue", dejaré los detalles para el final de esta historia pues recordarlo no me permite recordar lo bonito, solo me culpo.

Después de 15 días o algo más llevé a que le retiren los clavos, yo estaba muy feliz por él, al fin podría correr libre por toda la casa como él quería.
Al volver la anestesia no le afectó tanto como cuando le pusieron los clavos en la primera operación, creí que ahí acabaría su martirio de dolor, seguía dándole sus medicamentos, mi hijo era bien renegon para tragar pastillas, si veía la pastilla empezaba a renegar, era un gatito demasiado inteligente.
Los días fueron perfectos, cariños, ambos despertábamos a las 11:00am y lo primero que hacía al verme salir de la cama era exigirme sus latas de atún con papaya.
Mis ahorros se estaban acabando y empecé a comprar hígado para darle, por suerte lo recibió bien.

 

A los días noté quejas en su boquita otra vez, lo veía quejarse de dolor, estaba medio fastidiado y yo ya sabía que eso requeriría otra operación.

Lo operaron por segunda vez y entró con 1.9Kg (estaba gordito, lo encontré con 0.9kg o algo menos).

Al llegar a casa la anestesia lo alocó, me tenía miedo y se volvió inquieto, me asusté demasiado y lloraba al verlo irreconocible, me arañaba, quería tirarse y me daba miedo los clavos. Su boquita no cerraba completamente y solo babeaba, el doctor me había advertido que esa operación le iba a doler por el procedimiento aplicado y me recomendó nuevos medicamentos (jarabes para dolor, infección e inflamación). 
A las 11:30pm Aramis se calmó un poco, le di paté y comió casi todo, mojó mi cama (otra vez) pero ya no me importaba, total eso se lava. Aquella noche lo abracé muy fuerte pues estaba muy asustada de perderlo, su dolor me dolía, esa noche estaba muy nerviosa y le hablé que lo quería, que no podía dejarme, que yo tenía que verlo grandote (siempre le hablaba).
Al día siguiente todo empeoró, no me recibía sus alimentos ni los jarabes, le hacía comer pero no comía como antes, compré su atún con papaya favorito, le di con ilusión pensando que se trataba del paté pero no era eso, comió un poco pero lo dejó, le di sus medicamentos y solo se quejaba de dolor, esperé del 11 de Agosto hasta el 15 para llevarlo al veterinario.
En ese lapso de días, Aramis no jugaba, quería pero le dolía y solo me miraba, yo le volvía a sentir sus huesitos.
El 15 de Agosto por la madrugada desperté y Aramis no estaba dentro de mis sábanas si no encima, me asusté porque cuando lo toqué no se movió, estaba frío y no había intentado entrar en las sábanas. Lo desperté y lo metí, él giró y se tiró en mis brazos, le dije "Aramis me asustaste, pensé que te habías muerto babosito", volvimos a dormir.

Llegamos al veterinario, el camino siempre era difícil para Aramis, ese día en el veterinario la gente me preguntaba mucho por él y cómo lo encontré, Aramis solo me miraba con esos ojitos expresivos y me decía "salgamos de aquí" yo le respondía que era por su bien, quería verlo bien. Hablamos con el veterinario y nuevamente le operarían . 

Ese día mientras intentaba escaparse me arañó y hasta el momento en que escribo estas líneas veo aún su cicatriz.


Después de los efectos de la anestesia en la 2da operación entró a ese cajoncito de mi armario y sus ojitos me invitaban, decía algo como "entra aquí, hay que dormir aquí"

lunes, 17 de agosto de 2020

Aramis Milos - Aramilos el gato parte I


Soy de aquellas personas que recoge gatitos o perritos abandonados, pero soy una catlover, tengo una ligera inclinación por los gatitos y es muy evidente.

El 4 de Julio salí a alimentar perritos de la calle (una actividad que realizaba en diferentes grupos de la zona donde vivo), aquel día llegamos a una zona donde habían puros perros y gatos en un estado de abandono a pesar de tener dueños.

Llevé paté y croquetas para gatos ya que la mayoría del grupo suele llevar croquetas de perros.


Aquel día un gatito anaranjado fue quien se acercó mientras sus hermanos se alejaban por miedo a las personas. Dejé croquetas y él las comía, quise coger a alguno de esos gatitos huraños para llevármelo a casa y no se dejaban, creí que el anaranjado podría conseguir dueño por ser dócil. 
En una parte de ese momento me detuve a acariciar a aquel gatito anaranjado y cochinito, estaba flaco pues le sentía los huesos, él sumamente cariñoso recibía mis caricias y pude ver que su boquita no estaba bien, tenía la mandíbula desviada y eso me preocupó y a la vez me dolía saber que así había comido sus galletitas.

Decidí llevármelo, lo metí a una caja pero él se desesperó entonces lo metí a mi mochila y se dejó mover así, siempre mirándome y algo asustado. 
Llegué a casa y él se escondió, cuando lo encontré lo bañé y se volvió más bello, parecía gordito por lo peludo pero si lo tocaba sentía huesitos. 
Lo llevé al veterinario, ese día comenzó un tratamiento para el dolor e inflamación, pasó placas y otros exámenes en los días siguientes.
Se me ocurrió llamarlo Aramis y mi novio le dijo Milos, al final quedó con los nombres de Aramis Milos.
Mi hijo pasó por varias veterinarias para recibir tratamientos, nunca le gustó entrar a un transportador, si lo ponía dentro de uno él empujaba su nariz hasta hacerla sangrar, decidí dejar medio abierto el transportador y así se dejaba llevar tranquilo.
Tenía la mandíbula rota y con infección, tenía ácaros en las orejitas y estaba hueso y pellejo e infestado de pulgas. 

El día que lo encontré, él me lanzó la mirada más tierna que jamás he visto, sus patitas las movía como haciendo masajes y esto me empujó a sacarlo adelante. Ese día comió paté, comió un montón, también gritaba de dolor y sacudía su cabeza, con los tratamientos en los días siguientes eso no sucedía tan seguido, él iba ganando peso, tenía mayor confianza y yo estaba a su disposición mañana, tarde, noche y madrugada.

Su mirada el primer día al no saber si subir a mi cama o quedarse ahí por miedo.





sábado, 6 de junio de 2020

06/06 Gracias

Hoy por primera vez he perdido a una persona cercana. Tengo veintiocho años, en mi adolescencia perdí a mi abuela pero no me había relacionado mucho con ella. 

Hoy quiero hablar de los prejuicios, las tantas ideas que uno tiene sobre otra persona a la que ni ha conocido del todo.

Perdí a una conocida con la que hablé de muchos temas, viajamos y salimos de fiesta. La quería y creo que ella me quería también. 
Fue como toda persona, llena de defectos y virtudes.

Para las generaciones pasadas, ser mujer y "madre soltera" era un título de vergüenza. Ella ha tenido que soportar cómo la sociedad la tildaba de todo solo por separarse de su marido y a los años conocer a alguien que estaba soltero y sin hijos.

Imaginar lo que ha soportado me duele, hace diez años cuando la conocí, por influencia de mi madre también la miré mal.

El principal motivo desde mi punto de vista para mirarla mal fue que su pareja no tenía hijos ni se casó alguna vez mientras ella tenía el historial completo. 
No digo que tener hijos o casarse fuese una mala decisión, son cosas que muchas veces no queremos terminar pero se terminan y ese fue su caso. 
Muchos creían que era puro interés y que buscaba que le resuelvan la vida. A él le decían cosas como "ellos no son tus hijos" o "nunca te van a ver como padre". 

Alguien me enseñó mediante el ejemplo de su vida que hay personas que han sido criadas y educadas por una persona que no es su padre, alguien que ocupó ese lugar por decisión propia. Me enseñó también que algunos al crecer son muy agradecidos con esa persona que ocupó el lugar de su padre, que los ven como a su propio padre y que tienen un profundo respeto.
Gracias a este ejemplo pude corregir mi trato frente a ella y a cualquier persona que lo atraviese. 
Las consecuencias de nuestras decisiones escapan de nuestras manos. Decisiones necesarias acarrean inimaginables consecuencias y no siempre son los resultados que buscamos.

Lo mejor es tratar a una persona por cómo es con nosotros y no por el qué dirán.
Esto es algo que se repite pero parece que lo repetimos de la boca para afuera sin intentar practicarlo. 

Ella hoy se fue, me queda el amargo recuerdo de juzgarla en mi etapa inmadura. Con el paso del tiempo quise remediarlo, la traté bien, hablé bien de ella frente a todos, a veces daba cólera por sus decisiones alocadas pero la ayudaba en lo que podía, los que me conocen y la conocen saben que confiaba en ella y estaba segura que no era interesada. 
Ella se enamoró, abrió su corazón una vez más y sin importar lo que dirían se enamoró. 
Él se enamoró, no le importó las decisiones de su pasado ni los prejuicios, su presente la enamoró.
Estoy segura que los comentarios de la gente les afectó, pero lo superaron. Tantos años juntos y un accidente los separa.
Sé que pensaron tenerse el uno al otro en su vejez pero ahora él se queda solo. Solo y con el corazón destrozado, solo y con tantos proyectos que iban a realizar. 

No hallo las oraciones correctas para aliviar el pesar de quien se queda solo. ¿Cómo curar la enorme pena de perder a alguien? 

Las personas que hablaron mal de ella, hoy la lloran.

Cuán importante es tratar bien a las personas mientras viven, cuán importante es demostrar que aprecias a esa persona, no es necesario esperar a perderla para pedir perdón o agradecer. 
El tiempo que alguien comparte contigo es valioso.

Donde sea que estés, espero estés bien Mati.
Gracias por los consejos. 


lunes, 11 de mayo de 2020

La leyenda de Gambrinus

 
Cuenta el viento que la lluvia a la luna le escuchó,
escondida entre las nubes canturreaba esta canción.
Son gentiles los amores si correspondidos son.

Más no siempre, son de este color...
De amor, malherido este dóncel
A arrancarse la vida corrió; negro, soto, cruel.

Triste hermano, me presento pues Pedro Botero soy,
usurero de las almas, pero buen regalo doy,
sé lo que las damas quieren en un mozo como vos
Te regalo este inefable don...

Danzar como el alba en el umbral, el umbral de este amanecer.
Como Orfeo cantar. Y si ella no se enamoró, no pienses en llorar,
pues hoy, mustio garzón, de suerte tú estás. Te enseñaré a disfrutar,
bebe para olvidar, luego el corazón dejará de suspirar por amor.

Y si ella no se enamoró, no pienses en llorar,
pues hoy, mustio garzón, de suerte tú estas, te enseñaré a disfrutar,
bebe para olvidar, luego el corazón dejará de suspirar por amor.


miércoles, 22 de abril de 2020

Día 38 de la cuarentena

Ya no tengo muchos ánimos de escribir pues eso lleva a ordenar mis ideas y termino rebuscando entre pensamientos que quiero dejar a un lado.
Tendré descuidado este blog hasta una siguiente oportunidad o cuando realmente quiera escribir. 
n_n!

sábado, 18 de abril de 2020

La cantata del diablo


Padre nuestro, de todos nosotros
De los pobres, de los sin techo
De los marginados y de los desprotegidos
De los desheredados y de los dueños de la miseria
De los que te siguen y de los que en ti, ya no creemos

Baja de los cielos
Pues aquí está el Infierno
Baja de tu trono
Pues aquí hay guerras, hambre, injusticias
No hace falta que seas uno y trino
Con uno solo que tenga ganas de ayudar
Nos bastaría

¿Cuál es tu reino? ¿El Vaticano?
¿La Banca? ¿La Alta Política?
Nuestro reino es Nigeria, Etiopía, Colombia, Hiroshima
El pan nuestro de cada día son las violaciones
La violencia de género
La pederastia, las dictaduras
El cambio climático
En la tentación caigo a diario
No hay mañana en la que no esté tentado de crear un Dios humilde, justo
Un Dios que esté en la tierra
En los valles, los ríos
Un Dios que viva en la lluvia
Que viaje a traves del viento
Y acaricie nuestra alama

Un Dios de los tristes, de los homosexuales
Un Dios más humano
Un Dios que no castigue, que enseñe
Un Dios que no amenace, que proteja
Que si me caigo, me levante
Que si me pierdo, me tienda su mano
Un Dios que si erro, no me culpe
Y que si dudo, me entienda
Pues para eso me dotó de inteligencia
Para dudar de todo

Padre Nuestro, de todos nosotros
¿Por qué nos has olvidado?
Padre nuestro, ciego sordo y desocupado
¿Por qué nos has abandonado?

Mago de Oz


miércoles, 15 de abril de 2020

Días de cuarentena - Parte 1

Quiero comentar que en Perú nos encontramos en el día 31 de la cuarentena. El virus (suena a ficción) terminó por ser irremediable hasta el momento. Lo que se veía tan lejano a finales del 2019 hoy por hoy es el susto del día a día. En varias ciudades las cifras de pérdidas humanas por día causan preocupación, eso sin mencionar la otra preocupación de las tantas familias que viven de sus esfuerzos sujetos a un empleo informal y los tantos ambulantes que en mi querido país existen.

Hay muchas personas que actualmente están entre la espada y la pared, pues por errores del sistema los beneficios que el estado peruano está brindando no ha llegado a quienes debería. Para no sonar muy pesimista (la realidad por el momento nos obliga a sonar de esta forma) las redes sociales ayudan en gran medida a sobrellevar esta pandemia. Muchas personas se han unido junto a sus vecinos para recolectar alimentos de primera necesidad y ser entregados a los hogares perjudicados. 
Existen pequeños grupos de voluntarios que se exponen al virus por ayudar a los perros de la calle, animales sin hogar que se encuentran a su suerte en estos momentos y que así como nosotros, ellos llevan una batalla desde hace años en contra de la ignorancia de las personas que aún creen que ellos no sienten. Hay parques donde viven varios gatos abandonados y con voluntarios que los alimentan día a día. 
La crisis la atravesamos todos.

Son actos de solidaridad que en estos días nos hace reflexionar. Se dice que después de la tormenta sale el sol y creo que después de esta pandemia seremos mejores personas.

Pd. Hay tantas cosas por decir sobre como atravesamos la pandemia, pero evitaré la fatiga pues día a día nos enteramos por las noticias.