Hoy por primera vez he perdido a una persona cercana. Tengo veintiocho años, en mi adolescencia perdí a mi abuela pero no me había relacionado mucho con ella.
Hoy quiero hablar de los prejuicios, las tantas ideas que uno tiene sobre otra persona a la que ni ha conocido del todo.
Perdí a una conocida con la que hablé de muchos temas, viajamos y salimos de fiesta. La quería y creo que ella me quería también.
Fue como toda persona, llena de defectos y virtudes.
Para las generaciones pasadas, ser mujer y "madre soltera" era un título de vergüenza. Ella ha tenido que soportar cómo la sociedad la tildaba de todo solo por separarse de su marido y a los años conocer a alguien que estaba soltero y sin hijos.
Imaginar lo que ha soportado me duele, hace diez años cuando la conocí, por influencia de mi madre también la miré mal.
El principal motivo desde mi punto de vista para mirarla mal fue que su pareja no tenía hijos ni se casó alguna vez mientras ella tenía el historial completo.
No digo que tener hijos o casarse fuese una mala decisión, son cosas que muchas veces no queremos terminar pero se terminan y ese fue su caso.
Muchos creían que era puro interés y que buscaba que le resuelvan la vida. A él le decían cosas como "ellos no son tus hijos" o "nunca te van a ver como padre".
Alguien me enseñó mediante el ejemplo de su vida que hay personas que han sido criadas y educadas por una persona que no es su padre, alguien que ocupó ese lugar por decisión propia. Me enseñó también que algunos al crecer son muy agradecidos con esa persona que ocupó el lugar de su padre, que los ven como a su propio padre y que tienen un profundo respeto.
Gracias a este ejemplo pude corregir mi trato frente a ella y a cualquier persona que lo atraviese.
Las consecuencias de nuestras decisiones escapan de nuestras manos. Decisiones necesarias acarrean inimaginables consecuencias y no siempre son los resultados que buscamos.
Lo mejor es tratar a una persona por cómo es con nosotros y no por el qué dirán.
Esto es algo que se repite pero parece que lo repetimos de la boca para afuera sin intentar practicarlo.
Ella hoy se fue, me queda el amargo recuerdo de juzgarla en mi etapa inmadura. Con el paso del tiempo quise remediarlo, la traté bien, hablé bien de ella frente a todos, a veces daba cólera por sus decisiones alocadas pero la ayudaba en lo que podía, los que me conocen y la conocen saben que confiaba en ella y estaba segura que no era interesada.
Ella se enamoró, abrió su corazón una vez más y sin importar lo que dirían se enamoró.
Él se enamoró, no le importó las decisiones de su pasado ni los prejuicios, su presente la enamoró.
Estoy segura que los comentarios de la gente les afectó, pero lo superaron. Tantos años juntos y un accidente los separa.
Sé que pensaron tenerse el uno al otro en su vejez pero ahora él se queda solo. Solo y con el corazón destrozado, solo y con tantos proyectos que iban a realizar.
No hallo las oraciones correctas para aliviar el pesar de quien se queda solo. ¿Cómo curar la enorme pena de perder a alguien?
Las personas que hablaron mal de ella, hoy la lloran.
Cuán importante es tratar bien a las personas mientras viven, cuán importante es demostrar que aprecias a esa persona, no es necesario esperar a perderla para pedir perdón o agradecer.
El tiempo que alguien comparte contigo es valioso.
Donde sea que estés, espero estés bien Mati.
Gracias por los consejos.




